El cristal de la mampara empieza a verse blanquecino, como empañado, aunque esté seco. Todavía se transparenta, y si pasas el dedo notas algo, pero poco. Ese es el momento bueno: la cal recién puesta se quita en un par de minutos. La misma cal, seis meses después, ya no.
Por qué aparece, aunque limpies
El agua lleva sales disueltas. Cuando una gota se seca sobre el cristal, el agua se va y las sales se quedan. Por eso la cal no sale de la suciedad, sino de dejar que el agua se seque sola: cada ducha deja una capa nueva, finísima, encima de la anterior.
La cantidad depende de lo dura que sea el agua de tu zona, y en Madrid eso cambia bastante de un municipio a otro. Pero el mecanismo es el mismo en todas partes: si el agua se seca en el cristal, deja marca.
¿La tuya está en este nivel?
- 1. Leve — es la de esta guíaEl cristal se ve empañado, pero sigue transparente. Al pasar el dedo casi no se nota relieve, y con un antical y un paño sale sin frotar fuerte.
- 2. ModeradaSe ven manchas y cercos marcados. Al tacto está rugoso. Con un producto y un paño no basta: hay que dejarlo actuar y repetir.
- 3. IncrustadaEl cristal está mate, áspero como una lija, y no se transparenta bien. Lleva así meses o años.
Si te has reconocido en el primero, sigue leyendo. Si es en el segundo o el tercero, lo que cuento aquí se te va a quedar corto: en esos casos hace falta otro método, y lo cuento en las siguientes entradas de esta serie.
Cómo quitarla, paso a paso
- Con la mampara seca, pulveriza el antical por todo el cristal, también en el marco y en las gomas de abajo, que es donde más se acumula.
- Déjalo actuar el tiempo que diga el envase. No lo frotes enseguida: el producto tiene que ablandar la cal, y ese rato es el que hace el trabajo.
- Pasa un paño de microfibra sin apretar, de arriba abajo.
- Aclara con agua y seca. Si no aclaras, el resto de producto atrapa cal nueva y en dos días vuelves a estar igual.
Con la cal en este nivel, una vez a la semana es suficiente.
El gesto de diez segundos que lo cambia todo
Todo lo de arriba sobra si el agua no llega a secarse en el cristal. Al salir de la ducha, pasa un limpiacristales de mano o un paño por la mampara, de arriba abajo. Son diez segundos y hace más que cualquier producto: no hay gota, no hay cal.
Y deja la puerta del baño o la ventana abierta un rato. Un baño que seca rápido acumula mucha menos cal, y de paso menos moho en las juntas.
Tres cosas que no hay que hacer, y una es de seguridad:
- Nunca mezcles un antical con lejía. Los anticales son ácidos, y ácido más lejía desprende un gas que irrita las vías respiratorias. De uno en uno, y ventilando.
- Nada de estropajo verde ni rasquetas metálicas. Rayan el cristal, y sobre un cristal rayado la cal agarra mejor: lo arreglas hoy y lo empeoras para siempre.
- La lejía no quita la cal. Desinfecta, que es otra cosa. Para la cal hace falta algo ácido.
Cuándo ya no es cosa de un paño
Si después de dos o tres intentos el cristal sigue rugoso, ya no estás en el nivel leve. Insistir a base de fuerza es justo lo que raya el cristal y estropea las gomas.
Nosotros hacemos la desincrustación y el tratamiento antical de mamparas en los tres niveles, y terminamos con un tratamiento que hace que el agua resbale en vez de quedarse. Si quieres saber qué costaría en tu caso, calcula tu precio orientativo en dos minutos, sin compromiso. Y si lo que quieres es no volver a pensar en ello, en la limpieza recurrente la mampara se repasa en cada visita, para que la cal no vuelva a acumularse.
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